domingo, 29 de junio de 2008

Jericho 3 Temporada Capitulo 3

Capitulo 3

A las ocho en punto Chávez entro en el parque donde había quedado con Heather y se dirigió al sitio de encuentro, según se acercaba pudo ver que los demás ya estaban ahí esperándolo, saludo con un gesto de cabeza a los hombres y acercándose a Heather deposito un suave beso en su mejilla.

Jake apretó sus puños con fuerza al ver a Chávez besarla, tuvo que recurrir a todo su autocontrol para no lanzarse sobre él en ese preciso instante, tomo varias respiraciones rápidas para calmarse antes de salir a donde los demás pudieran verle.


Heather miro a Chávez sorprendida por su gesto, pero antes de que pudiera decirle nada, una silueta apareció detrás de ellos captando su atención, sus ojos se abrieron por la sorpresa al reconocer la figura que se acercaba.

- Jake , - grito llena de alegría al verle y corrió hacia él lanzándose en sus brazos.

Jake tuvo que moverse rápido para no caer ante su embestida, en un segundo Heather había saltado sobre él y le abrazaba con fuerza, Jake la abrazo a su vez, enterrando la cabeza en su pelo y respirando su aroma, sentía que estaba en el cielo, solo por el hecho de tenerla entre sus brazos.

Heather se separo de él con la misma rapidez que le abrazo y ahora le miraba de arriba abajo como sino pudiera creer lo que veía. Jake sonrió en ella y la dejo hacer, espero a que se recuperara un poco de la sorpresa antes de decir.

- Siempre cumplo mis promesas - declaro guiñándola un ojo, fue premiado por un breve abrazo de agradecimiento.

Los demás estaban mirando desde su posición, a la peculiar pareja, todos estaban sorprendidos ante la aparición de Jake, pero Chávez estaba malhumorado, Hawkins le había advertido que Jake había sido entrenado por los mejores, para pasar desapercibido y que fue así como sobrevivió en Irak, pero nunca pensó que fuera tan bueno. Debió de haberle seguido desde que dejo el hospital a media mañana y no se había dado ni cuenta de ello. Por dos veces en menos de 24 horas, sus instintos habían sido anulados y eso no le hacia feliz.

Jake miro a los demás que les observaban y se dirigió hacia ellos. Por el rabillo del ojo comprobó que Heather le seguía a corta distancia con una sonrisa en su cara. Sintió la necesidad de besarla, pero aparto esos pensamientos de su mente y se concentro en los hombres que los esperaban.

- Hey - saludo, lanzo una mirada desafiante a Chávez.

- Green, es una verdadera sorpresa verle aquí, - le saludo el Teniente Willians tendiéndole la mano - pensamos que estaba en Cheyenne.

- Cambio de planes - contesto Jake cogiendo su mano.

- Me alegro de que este bien - saludo el sargento Schimt - supongo que Hawkins también anda por aquí, ¿no?.

- Si - saludo a su vez.

Una vez se terminaron de intercambiar los saludos Chávez empezó a informarles sobre los progresos que había hecho y la entrevista que tenían para el día siguiente.

Jake había permanecido cerca de Heather y cogiéndola suavemente de la mano la llevo a un banco cercano.

Se sentaron en silencio durante unos minutos con las manos entrelazadas, perdidos en sus propios pensamientos, de repente Heather se movió y se sentó de lado, sobre una pierna, para poder mirarlo mientras hablaban.

- ¿Qué haces aquí? - pregunto directamente.

- Recuperamos la bomba, a Hawkins le hirieron y necesitábamos un sitio donde refugiarnos, así que llamo a Chávez y nos admitieron en la embajada de Texas en Cheyenne, - la miro intentando calibrar como le estaban afectando sus palabras - Desde allí volamos en un avión con la bomba hasta aquí.

Heather le estaba mirando tranquilamente mientras hablaba, trataba de ocultar el espasmo que recorrió su cuerpo al oírle hablar.

- Mientras veníamos hacia aquí, unos cazas intentaron detenernos amenazándonos con volarnos en pedazos si no les seguíamos a su base - un escalofrió recorrió su cuerpo al recordar el momento - pero otros cazas de Texas aparecieron de la nada delante de nosotros y los volaron en pedazos. Nos escoltaron hasta aquí. Cuando aterrizamos nos estaban esperando con Chávez, se llevaron la bomba con ellos y a Hawkins y a mi al hospital.

Heather se había mantenido en silencio, solo estaba ahí mirándolo, con una expresión alentadora en sus ojos, invitándole hablar. Jake se preguntaba como lo hacia, como podía contarle cualquier cosa y ella ni siquiera pestañeaba, solo le miraba, escuchándolo, sin juzgarle por sus actos, comprendiéndolo y apoyándolo.

- ¿Te hirieron? - apenas si pudo pronunciar las palabras.

- No , - Jake sonrió en ella al ver su preocupación y aparto un mechón de pelo de su cara suavemente, intentando tranquilizarla - No, ni un rasguño.

- ¿Y Hawkins? ¿Esta bien? - de repente le vino a su memoria que le habían herido.

- Si, esta bien, en el hospital, le operaron de urgencia y su recuperación ha sido muy lenta pero ahora esta muy bien - la conforto con la mirada, sentía que los demás estaban observando todos sus movimientos y no se atrevía a tocarla o abrazarla para tranquilizarla - Mañana le dan el alta, y pasado por la mañana nos vamos, esta deseando volver a casa.

Vio la mirada de tristeza que cruzo sus ojos y cogio sus manos entre las suyas apretándolas brevemente.

- Ven con nosotros - pidió en silencio.

- No puedo - susurro bajando la cabeza a su pecho ocultando su frustración - aun no hemos terminado aquí, - levanto la mirada hasta capturar sus ojos - pero volveré tan pronto como terminemos. -sonrió - Yo también se mantener mis promesas.

Jake se perdió en esos ojos y en su sonrisa, cada vez le estaba siendo más difícil el no abrazarla y besarla como estaba necesitando hacer, sacudió la cabeza y decidió cambiar de tema.

- ¿Y Jericho? ¿Cómo están los rangers? - pregunto.

Heather había visto la mirada de ternura y deseo que cruzo su cara, se sentía turbada y un calor empezó a recorrerla el cuerpo, sus mejillas se sonrojaron, dio gracias a la semioscuridad en la que estaban y rezo para que no se hubiera dado cuenta. Se preguntaba que estaba pasando exactamente con Jake, nunca le había visto mirarla así.

Se obligo a volver al presente y le contó todo lo que había pasado en Jericho desde que se marcho hasta que ella salio del pueblo, estaban conversando sobre como Gray podría sobrellevar la situación cuando Chávez se les acerco y les interrumpió.

- Hemos terminado - se coloco al lado de Heather y la miro directamente sonriéndola - vamos a tomar algo a la taberna, ¿vienes?.

Heather miro a Jake y pudo ver como miraba con furia a Chávez, puso una mano sobre su rodilla para contenerle.

- No, aun tenemos cosas de las que hablar - se volvió a mirar a Chávez y le sonrió débilmente - además, estoy segura que Jake me llevara a casa después. - Le miro esperando que confirmara sus palabras, no deseaba ir con los demás quería estar un rato más a solas con Jake.

- Claro - la sonrió y volvió la atención a Chávez lanzándole una advertencia silenciosa con la mirada.

Heather estaba estupefacta, pero consiguió ocultarlo, Jake y Chávez parecían estar peleándose por ella, en silencio. sonrió para si misma ante el pensamiento de que ella sabia a ciencia cierta quien ganaría, Jake.

Chávez reconoció su derrota y volvió con los demás para encaminarse a la taberna. Jake le había seguido con la mirada, estaba furioso, le había dicho de todas las maneras posibles que Heather estaba fuera de su alcance, pero él parecía hacer oídos sordos a sus advertencias. Jake no tenia ningún problema en recurrir a las manos sino se apartaba definitivamente de ella. O a llegar más lejos si la hacia daño de alguna manera.

Volvió su atención a Heather, que le miraba intrigada, cuando los demás desaparecieron de su vista y la sonrió abiertamente.

Heather había estado observando en silencio las reacciones de ambos hombres, sino fuera porque ella sabia que Jake estaba enamorado de Emily, juraría que estaba interesado en ella. había reaccionado como un hombre celoso ante las atenciones de Chávez con ella y no entendía porque, se suponía que Chávez era su amigo y parecía ser un buen hombre, no entendía que estaba mal entre ellos.

- Me gustaría ir a ver a Hawkins - dijo Heather rompiendo el silencio incomodo que se había levantado entre ellos - para saludarle - aclaro ante la mirada inquisitiva de Jake.

- Vale - contesto Jake levantándose y ofreciéndole su mano para ayudarla.

Caminaron en silencio hacia el hospital con las manos entrelazadas, solo gozando de su contacto y alegres con su compañía.

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Hawkins no se sorprendió al ver entrar a Heather y Jake en la habitación, en realidad les había estado esperando, no tenia ninguna duda de que Jake tendría éxito en su misión de seguir a Chávez durante todo el día con el fin de encontrarla.

- Hey - saludo Heather con una sonrisa.

- Hey - devolvió el saludo - Gracias, por venir - levanto la mirada a Jake que se había trasladado al otro lado de la cama, le observo durante un momento, parecía más relajado que esta mañana y mas feliz, sonrió para si, la joven que le acompañaba tenia mucho que ver en ese cambio, estaba seguro.

Heather miro a Jake, que le sonrió para darle ánimos, antes de volver su atención a Hawkins.

- ¿Cómo esta?, Jake me ha contado lo que ocurrió - pregunto con cortesía.

A Hawkins casi no le dio tiempo a esconder la sonrisa de su cara cuando Heather le hablo, madre mía !!!, estos dos tenían un serio problema. Antes de responderla. Después la pregunto por Jericho.

Heather respondió a las preguntas de Hawkins sobre Jericho pacientemente, le explico como habían ocurrido las cosas. También le dijo que no sabia nada de Darcy y los niños, lo que le hacia suponer que estaban bien, no habían sido descubiertos. Jake se mantenía en silencio, apenas si participo en la conversación, solo miraba por la ventana hacia el exterior.

Al poco más de media hora, Jake sugirió que era hora de marcharse, se despidieron y Jake quedo en volver a primera hora de la mañana para recogerlo cuando le dieran el alta.

Hawkins los vio partir en silencio, Jake no llegaría a primera hora precisamente, sonrió para si mismo. Poco después se quedaba dormido con una sonrisa en los labios.

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Heather no había podido ocultar varios bostezos desde que habían abandonado la habitación, salieron a la calle y Jake la miro inquisitivo al verla bostezar de nuevo.

- ¿Cansada? - pregunto preocupado.

- Un poco, - sonrió colgándose de su brazo y apoyándose sobre su costado - no he dormido muy bien últimamente. - confeso.

- Te llevare a casa - Jake le dio un suave beso sobre la tapa de su cabeza - ¿Dónde es?

Heather levanto la mirada hacia él.

- No tengo ni idea - declaro simplemente, Jake levanto las cejas y la miro sorprendido.- No se como se llama, es un nombre muy raro. - cavilo por un momento - Pero desde la taberna donde me encontré con Chávez, seria capaz de llegar. - sonrió recuperando la confianza.

La mente de Jake trabajaba a marchas forzadas, sintió anidar los nervios en su estomago, esta podía ser su oportunidad, solo faltaba que reuniera el valor suficiente como para planteárselo.

- Pero la verdad, estoy tan cansada que daría mi reino por no tener que caminar tan lejos - comento sofocando otro bostezo.

- Yo tengo una habitación ahí - dijo señalando el edificio de enfrente, las palabras salieron de su boca antes de que pudiera pararlas - Podemos compartirla si quieres.

Bueno se la había jugado, ahora solo le quedaba esperar su respuesta. Trato de calmar sus nervios. Jake la miraba fijamente, preocupado ante su silencio.

Heather se fijo más detenidamente en el edificio de enfrente podía leer Hotel Rydle en el rotulo de la entrada, sopeso los pos y los contra de quedarse con Jake esa noche, de verdad estaba muy cansada y nada la gustaría más que dormir acurrucada en sus brazos, pero debía dejar de soñar, él no estaba interesado en dormir con ella, porque iba a estarlo teniendo a Emily, tuvo que recordarse. Aunque también había estado actuando muy raro a su alrededor durante toda la tarde. ¿Y si tenia una oportunidad? Una noche., lejos de Jericho. Heather se daba cuenta que estaba perdida en sus pensamientos y sentía la mirada fija de Jake sobre ella, sacudió la cabeza y se volvió a mirarlo.

- Vale - sonrió tímidamente - podemos cenar algo también.

Jake soltó la respiración que no sabia había estado manteniendo esperando su respuesta, su estomago dio un vuelco ante la mención de la comida. Aunque sospechaba que no tenia nada que ver con eso realmente. Tenia hambre también, no había comido nada desde el desayuno, no podía arriesgarse a perder a Chávez solo por comer algo, tenia que encontrar a Heather, eso era mucho más importante.

- Sin problemas, una cena - sonrió en ella - ¿Algo más deseas?.

Heather sintió como se ruborizaba profundamente ante su pregunta, si que deseaba más, pero no estaba dispuesta a admitirlo aun.

- De momento no - respondió intentando ponerse seria, pero fallo - a lo mejor luego, uhn - le sonrió provocativa. - ya veremos.

Jake sintió un escalofrió recorrerle la espina dorsal al escucharla, dios !!! Esperaba que si desease algo más, a él.

Entraron del brazo en el hotel y fueron directos al restaurante, se sentaron en una mesa apartada cerca de las ventanas. Disfrutando de una cena agradable entre bromas y risas, para cualquiera de los comensales del salón parecían una pareja feliz disfrutando de una bonita velada.
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sábado, 28 de junio de 2008

Sobrevivir Cap. 3

CAPITULO 3

Stich se acerco a la maquina de café que había en la sala de espera de Urgencias, estaba agotado y necesitaba despejarse, ahora la sala se encontraba vacía, pero desde primeras horas de la mañana había estado llena a rebosar, desde que la ciudad se convirtiera en un caos a eso de las 11 de la mañana hasta ahora, cerca de la una de la madrugada, no había parado ni un solo minuto, entre paciente y paciente.

Gracias a dios casi todos eran heridas leves, cortes y rasguños, más o menos profundos, debido principalmente a encontrarse a mediados de Junio y en plena ola de calor, la escasez de ropas había contribuido considerablemente el aumento de pacientes de este tipo.


También había atendido muchas personas presas de un ataque de ansiedad o simplemente dominadas por sus nervios. Aunque habían tenido de todo en un día como hoy, ataques de corazón, amputación de algún miembro a consecuencia de la metralla caída, quemaduras de primer y segundo grado, etc… pero gracias a dios no tenían que lamentar ninguna victima mortal.

El pequeño Hospital de Bleming estaba lleno de personas con golpes en la cabeza, derivados en diversas conmociones cerebrales, que necesitaban de supervisión en las próximas 24 horas y no contaban con nadie que pudiera ocuparse de ellos. No quedaba ni una sola cama vacía. Y todos sus trabajadores estaban agotados, muchos de ellos se habían ido ya a sus casas a descansar, mientras que un equipo mínimo de médicos y enfermeras se mantenía de guardia, él formaba parte de ese equipo, había insistido en tomar el lugar de Carol, para que ella se pudiera ir a casa, por lo que le quedaban todavía unas siete horas antes de poder relajarse y descansar.

Stich saco su café, solo y extra de azúcar, y se volvió para sentarse en una de las sillas más cercanas a esperar a Carol, no había podido hablar con ella en todo el día y deseaba asegurarse de que estaba bien, de que el día y los acontecimientos no hubieran causado ningún problema en ella, deseaba saber como lo había sobrellevado, antes de que se marchara a casa con Beth, esa noche se quedaría a dormir en casa de la familia Brenman, era lo mejor, dada la situación de incertidumbre en la que se encontraban, en lugar de volver a su solitaria casa a las afueras del pueblo y él estaría mas tranquilo al saber que estaba acompañada.

Esperaba poder estar un poco en su compañía y que se pudieran reconfortar mutuamente, sabía que eso le relajaría y si pudiera sostenerla entre sus brazos, aunque solo fuera brevemente, todo su agotamiento se esfumaría solo con poder relajarse a su lado, una sonrisa cruzo su cara al imaginárselo.

De repente un movimiento casi imperceptible llamo su atención desde el otro extremo de la sala, fijo su mirada y distinguió una figura acurrucada en una esquina, su corazón se encogió al verla, ¿se habían olvidado de alguien en la sala de espera?, de un salto dejo el café y fue hacia ella.

Estaba sentada en el suelo, con la espalda apoyada en la pared y la cabeza entre las rodillas, despacio se acerco y se agacho para tomarla el pulso, sintió un gran alivio al ver que aunque leve, tenia pulso, al menos no estaba muerta, en esos momentos Carol entro en la sala.

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Carol termino de asearse un poco en su despacho, antes de recoger su bolso e ir al encuentro de Stich, la había pedido que se reunirá con él en la sala de espera de Urgencias, estaba agotada y deseaba poder estar un rato en su compañía antes de irse a casa.

Lo había echado de menos, no poder refugiarse en sus brazos buscando la comodidad que en algunos momentos del día había necesitado, ni siquiera por un segundo cuando los pacientes los saturaban, no poder intercambiar una mirada de comprensión y apoyo con él, hasta ese momento no se había dado cuenta de lo mucho que le necesitaba, de cómo en tan poco tiempo se había echo un hueco en su vida conquistando su cariño.

Su situación tenia que cambiar, decidió, ya llevaban casi cinco meses juntos y aun nadie sabia nada de su relación.

Aunque sabia que la culpable de eso era ella, después de su aireado divorcio con Jeremy, hacia casi dos años, había sido causa de cotilleos y habladurías durante meses en el pueblo, no podía salir a la calle sin que la miraran de reojo o se pusieran a cuchichear delante de ella, sabia lo que pensaban, la afanada doctora, siempre preocupada por sus pacientes, pero que había descuidado a su marido y este se había ido a vivir con su querida.

Así que cuando Stich se mostró interesado en ella y comenzaron su relación, de algo más que simples compañeros de trabajo, le dejo bien claro que no quería que nadie lo supiera, no estaba dispuesta a volver a ser el centro de atención de todo el pueblo.

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Carol entro en la sala de espera y vio a Stich en cuclillas delante de lo que suponía debía de ser un paciente, él levanto la mirada al oírla entrar y pudo ver la desesperación que le embargaba en su rostro, su corazón dio un vuelco al verle tan preocupado, se acerco rápidamente y se agacho a su lado.

- ¿Qué ocurre? - le pregunto a Stich, alargando la mano y apartando el pelo de la cara de la persona que tenia delante, la angustia sustituyo a la sorpresa cuando vio quien era - Madre de dios, Kare !!!. - miro a Stich y vio como se incorporaba y tomaba en brazos a Kare para llevarla a su despacho.

Carol caminaba a su lado, sin apartar la mirada preocupada del cuerpo inerte de Kare, se preguntaba que había pasado y cuanto tiempo llevaría así, vio a Beth que se dirigía hacia ellos con la intención de marcharse a casa.

Beth palideció al ver a Kare inconsciente en los brazos de Stich, sintió miedo por lo que podía haberle pasado a la muchacha.

Kare llego al pueblo unas semanas antes de que Stevens se marchara, era profesora en la Escuela, normalmente no hubiera tenido mucho trato con ella, pero cuando su suegro le comento lo interesado que parecía Stevens con ella cuando se conocieron, decidió conocerla un poco mejor y poco a poco la sencillez y simpatía que desprendía su personalidad, fue conquistando su corazón llegándola a apreciar como si fuera una hija.

Solía invitarla a comer o cenar en casa los fines de semana, cuando celebraba sus famosas reuniones “familiares”, siempre había querido tener muchos hijos, una familia grande, pero las dos cesáreas que le practicaron con Jeremy y Stevens impidieron el que pudiera seguir aumentando la familia, así que había adoptado a diversos amigos íntimos de sus hijos, entre ellos a Rich y Emma.

Aunque Emma se había distanciado considerablemente desde su ruptura con Stevens, no le dolía demasiado el distanciamiento, porque había descubierto a una mujer egocéntrica debajo de su dulce fachada.

Así que Kare ocupo su lugar, dentro de los hijos adoptivos de la familia Brenman y la apreciaba muchísimo. Dado que Stevens había estado fuera del pueblo durante todo este tiempo no sabia que relación mantenían entre ambos, si es que había alguna relación.

Miro a Carol que se adelantaba para abrir la puerta del despacho de Stich, y vio como este depositaba su preciada carga en el sofá, no era una camilla pero era lo único disponible en esos momentos.

Carol y Stich se dedicaron íntegramente a examinarla y atenderla médicamente. Beth se quedo cerca para poder ayudarles en el caso de que la necesitaran.

Carol vio el golpe de la cabeza y la sangre coagulada, le indico a Beth que limpiara la herida para ver más claramente el daño. Apenas había un pequeño corte en el cuero cabelludo y un gran hematoma se extendía alrededor de la nuca. Suspiro aliviada, con un poco de suerte no tendría ninguna consecuencia.

Stich empezó a llamarla suavemente, mientras le pasaba una gasa húmeda por la cara, tratando de despertarla. Poco a poco Kare abrió los ojos y les miro.

Kare oía que la llamaban, era un sonido muy lejano que irrumpía en su sueño, intento despertarse, lo primero que noto fue el dolor tan intenso que le taladraba la cabeza, movió su mano hacia el núcleo del dolor pero alguien se lo impidió, sujetándola suavemente.

Despacio fue tomando conciencia de que no estaba sola y alguien continuaba llamándola insistentemente, despacio abrió los ojos de nuevo y vio unas figuras inclinadas sobre ella, todo era borroso y el dolor cada vez más intenso, así que volvió a cerrar los ojos, sintió como le daban suaves toques en las mejillas para llamar su atención y volvió abrirlos.

Al enfocar distinguió a Stich inclinado sobre ella, a su lado pudo ver a Carol que la sonreía dándola ánimos, de repente recordó todo lo que había ocurrido y se levanto sobresaltada, la sensación de mareo hizo que volviera a caer redonda en el sofá.

- Eh … más despacio - oyó a Carol decirla entre las sombras que amenazaban con alcanzarla de nuevo - tranquila, tienes un buen golpe en la cabeza. No puedes moverte tan rápido, te encontraras peor. - intento tranquilizarla - Beth ha ido a por algunas medicinas y dentro de un rato te encontraras mejor, ahora relájate.

Eso fue lo ultimo que oyó Kare antes de volver a quedar inconsciente. Durante una hora aproximadamente, Beth y Carol velaron su sueño intranquilo, comprobando en ella cada poco rato, rezando para que las medicinas hicieran pronto su trabajo y solo fuera eso, un fuerte golpe. Sin los aparatos de RX no podían saber si había fisura o coagulo de sangre derivados del golpe.

Al cabo de una hora, Kare volvió a despertarse, se sentía bastante mejor, con más fuerzas e intento incorporarse, un leve mareo la invadió al levantarse para sentarse, pero consiguió dominarlo. Según pasaban los minutos se encontraba cada vez mejor, pudo observar el alivio que les produjo su rápida recuperación a Carol y Beth, que se habían mantenido atentas a cualquier cambio en ella, cuidándola mientras estaba inconsciente.

En pocas palabras le explicaron lo que le había pasado y como Stich la había encontrado en la sala de espera de Urgencias, Kare les explico como se había golpeado la cabeza, en ese momento Rich asomo la cabeza por la puerta del despacho.

- Señoras - saludo con una gran sonrisa - me envían a recogerlas para llevarlas al Ayuntamiento, con el resto de la familia. - les informo - Es hora de irnos a casa. - anuncio solemnemente.

De repente la gran sonrisa de Rich se borro de su cara al percatarse de la mala cara que tenia Kare y en como las otras dos mujeres vigilaban cada uno de sus movimientos. Un mal presentimiento se apodero de él. Carol y Beth vieron la desolación reflejada en los ojos de Rich al comprender que algo malo le estaba ocurriendo a su amiga.

En pocos minutos le pusieron al corriente de todo lo ocurrido y de porque estaba Kare ahí. Una vez que Rich y Carol comprobaron que Kare podía acompañarlos y no era estrictamente necesario que se quedara en el hospital, todos salieron a la calle rumbo al Ayuntamiento,

Betty les esperaba en la puerta de la Clínica, la informaron por el camino de lo que pasaba.

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Stevens vio como su madre entraba por la puerta del Ayuntamiento y se preparo para el asalto de su madre al verle, lentamente abandono su posición en el alfeizar de la ventana, donde se había acomodado, para ir a su encuentro.

- Cariño - dijo Beth, abrazando a su hijo pequeño con cariño- no podía creerlo cuando Kare me dijo que estabas en la ciudad.

Stevens se puso rígido al oír a su madre, ¿Kare sabia que estaba en Bleming?, pensó para si que debía de haberle visto en algún momento, levanto la cabeza buscándola, al mismo tiempo que ella entraba seguida por Betty, sus ojos se encontraron por una fracción de segundo, antes de que se volviera para volver a prestar atención a lo que Betty le decía, podía asegurar por su mirada que estaba molesta con él, por algún motivo que no llegaba a comprender, se imagino que seria feliz de verle. Aparto esos pensamientos de su mente.

Se sintió aliviado de verla, parecía estar un poco pálida y no miraba muy bien, como si estuviera mareada o algo así, sintió una gran aprensión en el corazón al comprender que algo andaba mal. Hizo ademán de ir a su encuentro pero se lo pensó mejor y se quedo donde estaba.

Kare se volvió de nuevo hacia Betty para no enfrentarse a la mirada inquisidora de Stevens, aun estaba un poco mareada y el simple hecho de estar en la misma habitación que él le estaba provocando nauseas. Emma seguía a su lado, estaba segura de que había estado todo el tiempo con él, volvió a regañarse a si misma, ¿Qué esperaba? ¿Qué corriera a sus brazos teniendo a su ex disponible?, sacudió la cabeza imperceptiblemente y se obligo a concentrarse en lo que Betty la decía.

Hacia menos de una hora que la conocía pero ambas mujeres habían conectado automáticamente, presentía que se harían muy buenas amigas.

- Bueno ya es muy tarde - interrumpió John la reunión - ahora que ya estamos todos será mejor que nos vallamos a descansar unas horas. Presiento que el día de mañana va a ser muy largo.

- Si, será lo mejor - estuvo de acuerdo Bill - son cerca de las tres de la madrugada y esto parece estar muy tranquilo. - dijo consultando su reloj - será mejor que nos vayamos, volveremos mañana a las ocho. - miro a los presentes y vio que estaban conformes - entonces, todos aquí mañana a las ocho. Buenas noches. - se despidió antes de marcharse.

Y acto seguido salio a la calle rumbo a su hogar, otros lo siguieron. John paseo la mirada entre los presentes y se froto distraídamente la barba con gesto preocupado, eran demasiados para que todos pudieran ir a su casa, pensó pero antes de que pudiera decir nada Beth intervino, con su acostumbrada diplomacia tomo el control de la situación.

- Bueno esta noche habrá que apretujarse un poco - sonrió a su marido para tranquilizarlo, había reconocido el gesto de preocupación - Emma, ya es muy tarde así que será mejor que vengas a casa con nosotros.

Emma vivía en una gran casa en una de las urbanizaciones más exclusivas del pueblo, que compartía con su prometido, Robert, aunque ahora mismo esta fuera de la ciudad, en un viaje de negocios, así que a pesar del distanciamiento, lo mas lógico era que pasara la noche con ellos, en lugar de volver a su solitaria casa. Vio como asentía con la cabeza y se volvió hacia Jeremy y Maggy.

- ¿Vosotros que vais hacer? - les pregunto.

- Habíamos pensado en ir con vosotros - respondió Jeremy mirando a Carol como pidiéndole permiso - Nuestro apartamento ha sufrido algunos daños que no podrán ser reparados hasta mañana como poco.

Aunque Jeremy y Carol habían vuelto a ser amigos, no sabia como se tomaría esta el dormir bajo el mismo techo que su ex y la mujer por la que le abandono, así que se sintió en la obligación de pedir su conformidad antes de decidir cualquier cosa, se sintió aliviado por sus palabras y la sonrió cariñosamente.

- Por mi esta bien - respondió Carol - el problema es Kare, no debería pasar la noche sola en su casa, sino tenemos espacio en casa, será mejor que vuelva al hospital, - se volvió hacia ella - alguien tiene que vigilarte y despertarte cada rato, no queremos complicaciones. - dijo mirándola directamente a los ojos dejándola claro que hablaba en serio en lo de volver al hospital. - Puedes dormir en el sofá de mi despacho, Stich te cuidara.

Stevens miro a Carol preocupado y después vio como Kare palidecía ante sus palabras, sabia positivamente que odiaba los hospitales, una débil sonrisa cruzo su cara, era peor paciente que él, automáticamente te puso serio, Kare no necesitaba que nadie la cuidara, él lo haría gustosamente, pero antes de que pudiera decir nada, Rich intervino.

- Por eso no hay problema - se volvió hacia las damas que tenia detrás - Kare viene con nosotros a la Granja - la sonrió cariñosamente y ella le devolvió el gesto. - yo la cuidare, solo dime que es lo que he de hacer. - le dijo a Carol.

Betty abrió la boca para protestar por tener que volver a la granja, pero Rich se le adelanto.

- Todas tus cosas están allí, tus maletas y tu coche - le dedico la mejor de sus sonrisas - además Kare es el mejor mecánico de la ciudad, seguro que mañana consigue arreglar tu coche.

- ¿Así que me vas a cobrar por tus atenciones? - contesto con fingida indignación la aludida, golpeándole juguetonamente en el brazo.

Carol rió abiertamente ante el intercambio, se alegraba de que aun pudieran bromear después de todo lo que la había ocurrido en el día de hoy.

- Rich, atiende, tienes que despertarla cada media hora, … - empezó a darle instrucciones de lo que tenía que hacer durante la noche con Kare.

Stevens se había mantenido en silencio y miraba cada vez más preocupado a Kare, pero ella le evitaba por todos los medios, por las explicaciones de Carol parecía que tenia una conmoción cerebral, como si se hubiera golpeado la cabeza, sintió un nudo en el estomago al comprenderlo y su preocupación seguía aumentando, respiro profundamente para calmarse, tenia que pensar en una manera de ir él también a la Granja esa noche, pero antes de que pudiera poner alguna excusa para ir con ellos su madre le agarro del brazo y le saco del Ayuntamiento llevándolo rumbo a su propia casa.

Stevens se sentía frustrado y cada vez más preocupado por Kare y el hecho de saber que estaba herida y enfadada con él, no le iba a ayudar a sobrellevar la situación y dormir un rato antes de tener que volver a las ocho.

Maldijo en silencio por haber estado de acuerdo con ella en mantener oculto su matrimonio.

Se habían casado en Chicago unas horas antes de marcharse al Líbano y ella no quería enfrentarse sola al revuelo que causaría en Bleming su matrimonio, así que habían acordado que cuando regresara lo anunciarían juntos.

En ese momento le había parecido una buena idea y le había prometido que no se lo diría a su familia sin hablarlo primero con ella y ahora se veía forzado a mantener su promesa y pasar la noche alejado de ella, permitiendo que otra persona la cuidara, aunque esa persona fuera Rich, no le hacia sentirse mejor.

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Kare sentía que las piernas le flaqueaban, el saber que Emma iba a dormir esa noche en casa de los Brenman, la estaba revolviendo las tripas, tenia que reconocer que estaba sufriendo un terrible ataque de celos y no sabia hasta que punto seria capaz de contenerse antes de hacer cualquier estupidez y quedar en ridículo.

Maldijo en silencio por no haber querido que su matrimonio con Stevens, saliera a la luz en su momento y por haber acordado con él que lo hablarían antes de decírselo a los demás, cuando volviera del Líbano, ahora se veía atrapada por su propia estupidez, como su esposa podría poner a Emma en su lugar y dejar que Stevens se ocupara de cuidarla, durmiendo acurrucada entre sus brazos.

Se atrevió a lanzarle una mirada de soslayo y vio que la observaba preocupado y no estaba muy conforme con el giro de los acontecimientos, presintió que él también deseaba pasar con ella el resto de la noche.

Como pudo se hecho hacia atrás y se apoyo en la mesa que tenia a su espalda, sentía los ojos de Stevens fijos en ella, pero se negó a mirarlo, sabia que si lo hacia sus emociones ganarían la batalla. Así que espero pacientemente a que Carol acabara de instruir a Rich sobre ella.

Por fin pudo sentarse en la camioneta de Rich y recostarse en su asiento.

Pocos segundos después estaba dormida, sintió como Rich se inclinaba sobre ella y la llevaba a casa en brazos, pero le fue imposible abrir los ojos, así que recostó la cabeza en su hombro y le dejo hacer.

Se despertó temprano a la mañana siguiente, a penas si había dormido un par de horas, recordando todo lo ocurrido el día anterior y pensando en lo que estarían haciendo Stevens y Emma, se preguntaba si habrían dormido juntos.

Se sentía llena de energía, el mareo y las nauseas habían pasado pero el dolor de cabeza era prácticamente inaguantable, así que se levanto y fue a la cocina a preparar el desayuno, antes de tomarse las pastillas que le había dado Stich en la clínica la noche anterior. No quería seguir pensando.

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viernes, 27 de junio de 2008

Jericho 3 Temporada Capitulo 2

Capitulo 2

San Antonio (Texas)

Habían tardado una semana en llegar a San Antonio, no tuvieron problemas con los controles en el territorio de Cheyenne, habían usado sus uniformes para pasarlos, pero una vez estuvieron en Texas, se vistieron de paisanos y utilizaron las carreteras secundarias para evitar el máximo de controles posibles, eran seis hombres y una mujer que buscaban la comodidad que la ciudad de San Antonio podía ofrecerles.

Este era el tercer día que vigilaban la taberna donde supuestamente Chávez y Hawkins deberían haberse encontrado, aunque no habían tenido ningún éxito hasta el momento.


Heather se sentaba en una mesa, tomando una coca cola, mientras que los demás permanecían ocultos en el exterior, para que Chávez no los viera por si desconfiaba al reconocerlos. Como siempre sus pensamientos volvieron a Jericho, antes de salir había visto a Emily y le había contado que Jake le había pedido a Gray que regresara a ayudarlos y estaban organizándose para devolverle a la ciudad su aspecto normal, sabia que Beck y sus hombres ayudarían en la reconstrucción, solo esperaba que pudieran llegar a tiempo con los Tejanos antes de que llegara otra división del ejercito de Cheyenne. Hablar con Emily le dio un poco de esperanza de que podría haber un futuro para todos en Jericho.

Saber que Jake había llegado bien a Cheyenne también la había aliviado bastante, solo esperaba que siguiera así y pudiera regresar algún día a casa. Aunque sabia que Jake estaba con Emily, no podía dejar de tener sentimientos hacia él, en realidad no le sorprendió cuando volvió de new Bern y vio que estaban juntos, ella le había pedido que lo hiciera al marcharse, aunque en el fondo había mantenido la esperanza de que no sucediera y que a su vuelta tuvieran una oportunidad de estar juntos y mantener una relación. Eso nunca sucedería y lo único que podía hacer era mantenerse alejada e intentar olvidarlo.

- ¿Heather? - una voz la saco de su ensueño, levanto la vista y vio a Chávez sentado delante de ella con una cerveza en la mano.

- Hola - saludo cuando se recupero de la sorpresa, no le había visto entrar.

Chávez había estado mirándola durante un rato antes de acercarse, parecía estar sumida en sus pensamientos, en realidad no la conocía, Hawkins le había dicho que estaba al tanto de toda la trama y les había ayudado a entrar a la oficina de Beck para conseguir eliminar las pruebas que los hubiesen descubierto, le costo asociarle una cara hasta que le dijo que era la amiga de Jake que trabajaba de enlace con el ejercito, entonces la recordó, los había visto juntos y juraría que había más que amistad entre ellos, sobre todo por parte de Jake, era muy protector con ella y le había visto mirarla con ternura cuando pensaba que no lo veían. Pero Jake estaba con esa bonita rubia de los rangers, aunque ahora comparándolas el prefería a Heather que ha Emily. Le daba más confianza. No era tan hermosa físicamente pero tenia otras cualidades.

- ¿Qué haces aquí? - Chávez fue directo al grano.

- Buscándote, ha ocurrido algo y necesito tu ayuda - contesto. Sintió la mirada de Chávez sobre ella - podemos ir a algún sitio para hablar ¿por favor?. - dijo mirando a su alrededor.

- Claro - Chávez se levanto y la cogio de la cintura para sacarla de la taberna, sonrió para si al pensar que si Jake los viera le arrancaría las manos por tocarla.

Caminaron hacia un parque cercano y se sentaron en un banco junto a una farola.

A Heather no le agrado la confianza que se había tomado al abrazarla por la cintura pero decidió no decirle nada de momento, no quería hacerle enfadar hasta que pudiera hablarle, vio como el sargento los miraba desde su posición.

- Chávez, -comenzó tomando una respiración - Beck estuvo mirando en el ordenador de Hawkins y descubrió las pruebas que había reunido contra Cheyenne. - Chávez la miraba fijamente con cara de poker - Se las enseño al resto de los mandos de su compañía y luego se lo dijeron a todos los hombres de su división. - sentía los nervios a flor de piel y las manos empezaban a sudarle, muchas vidas estaban en juego en esta conversación - todos han renunciado a mantenerse bajo el mando del Gobierno de Cheyenne y quieren unirse al Gobierno de Texas. - pauso esperando una reacción, pero Chávez seguía ahí impasible, mirándola - Así que el Teniente Willians, el Sargento Smitch, con cuatro de sus hombres y yo, hemos venido a pedirte ayuda para conseguirlo. - en ese momento los seis hombres avanzaron hacia ellos desde donde habían permanecido escondidos esperando su ocasión para acercarse.

Chávez levanto la mirada totalmente perplejo, no se había dado cuenta de que les habían seguido y les estaban observando, miro a Heather de nuevo y se pregunto que tendría esa mujer que había anulado totalmente sus instintos de supervivencia y había bajado la guardia en su compañía. Se saludaron con una inclinación de cabeza y volvió su atención a ella.

- Esta bien, les ayudare - sonrió un poco - hablare con algunas personas y veremos que sucede.

- Gracias - sonrió Heather en él.

- No me las des, - le devolvió la sonrisa - lo hago por ti, tu ayuda nos evito muchos problemas, además Jake me mataría sino lo hiciera - sonrió más abiertamente al ver el leve rubor que tiño sus mejillas - si hubieran venido sin ti, a pedir mi ayuda, no habría movido un dedo por ellos. - afirmo mirándolos de uno en uno.

- Gracias de todos modos, pero no debes culparlos por cumplir con su deber - le amonesto suavemente, ahora fue el turno de Chávez de ruborizarse.

- Esta bien, nos veremos mañana aquí a las ocho - dijo alejándose y dando por terminada la reunión, le había sorprendido el aplomo y la valentía de Heather, tendría que hablar a Jake, le gustaría conocerla más íntimamente, hacia mucho tiempo que una mujer no conseguía cautivarle así.

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A la mañana siguiente Chávez llego temprano al hospital, llamo a la puerta y entro, Jake ya estaba allí, tenia la esperanza de que no hubiera llegado aun.

- Hey - Saludo al pasar.

- Hey - le contestaron.

- ¿Quería ver como estabas? - dijo mirando a Hawkins.

- Bien, deseando marcharme a casa - respondió, pensando en Darcy y los niños - Con un poco de suerte a finales de semana.

Jake sonrió ante la perspectiva, también estaba deseando volver a Jericho, había tantas cosas que quedaron pendientes, necesitaba ver como estaban todos, sobre todo Stanley, aunque sabia que Mimi cuidaría de él. Y Heather, más que nada quería ver a Heather y asegurarse de que estaba bien. Estaba muy preocupado por ella.

Chávez vio como Jake se dio la vuelta para mirar por la ventana pensativo, ante el comentario de Hawkins de volver a Jericho. Sabia que él tenia sus propios motivos para querer volver a casa y se preguntaba si la morena de la noche anterior era uno de ellos. Probablemente lo fuera.

- Ayer recibí una visita muy agradable - tanto Jake como Hawkins volvieron su miradas hacia él, había llamado su atención. - Cierta amiga vuestra necesitaba un favor.

Jake sintió un vació en el estomago ante el comentario de Chávez, vio que Hawkins le miraba fijamente. Hawkins volvió su atención a Chávez.

- Bueno, no creí conocer a la mujer que fuera capaz de cautivarte - sonrió Hawkins a Chávez para picarle. - ¿Quién se supone que es?.

- Oh, si … esa pequeña morenita, - dijo pensativo con una mirada picara en los ojos - me ha cautivado, voy a verla de nuevo esta noche y tal vez le pida una cita. - declaro.

Jake cada vez se estaba poniendo más nervioso no le gusto la mirada de Chávez refiriéndose a su visita, tenia una terrible sensación.

- Jake, ¿creo que tu la conoces mejor? - dijo mirándolo directamente a los ojos, estaba disfrutando de la situación, notaba su creciente nerviosismo - Quizás puedas ayudarme a conquistarla. Su nombre es Heather. - Chávez tuvo que hacer un verdadero esfuerzo para no reírse a carcajadas al ver la ira en sus ojos. Definitivamente tal y como sospechaba Jake no era inocuo a sus encantos.

- No te acerques a ella - respondió amenazante al desafió de Chávez, no iba a permitir que la tocara.

Hawkins decidió que era el momento de intervenir antes de que llegaran a las manos, el sabia que Chávez le estaba tomando el pelo a Jake, pero también sabia que este no era muy estable en lo referente a Heather, aunque no lo admitiría nunca, la quería para él.

- ¿y que quería de ti? - pregunto mirando a Chávez.

Jake le miro amenazante esperando una respuesta, interiormente estaba intentando calmarse, Heather estaba en San Antonio, eso ya era una sorpresa, pero saber que había ido a ver a Chávez y este estaba interesado en ella, le estaba revolviendo las tripas.

- Ha venido con una comitiva del ejercito de Beck - respondió despacio, miro a Hawkins - al parecer después de que os marcharais alguien sugirió a Beck que echara un vistazo en tu ordenador. - dijo mirando a ambos hombres. Jake, sonrió para si mismo, se hacia una ligera idea de quien había sido. - Descubrió tus notas sobre el atentado y el informe del plan de J&R, al parecer deserto del ejercito en ese momento y se puso en manos de sus oficiales de mayor rango, a los que también les enseño tus descubrimientos. - pauso por un momento antes de continuar - todo el destacamento de Beck ha desertado del Gobierno de Cheyenne y quieren unirse al de Texas.

- Oh …. - comento Hawkins cuando consiguió recuperar el habla - hay que reconocer que esa muchacha tiene cojones, hacer desertar a todo un ejercito. - estaba maravillado al comprobar todo lo que Jake siempre había dicho de ella, al parecer no exageraba al alabarla.

Jake estaba perplejo ante las palabras de Chávez, pero a la vez orgulloso de ella, él sabia de lo que era capaz si se lo proponía, una sonrisa cruzo su cara.

- Si, he de reconocer que si - estuvo de acuerdo Chávez - hasta ha conseguido convencerme para que los ayude a aliarse con los Tejanos. - sonrió abiertamente ante el recuerdo de la noche anterior.

Jake volvió a sentir la ira renacer en su interior al ver la sonrisa de Chávez en su cara, no estaba dispuesto a dejarle a Heather. Hawkins intento volver a poner calma entre ellos.

- ¿Así que los vas a ayudar? - pregunto suavemente.

- Exactamente ya lo he hecho, anoche hice unas cuantas llamadas y mañana tienen una entrevista, si todo sale bien ya se pueden considerar parte del Gobierno de Texas. - miro a Jake - como he quedado con ella esta noche se lo diré.

- Yo se lo diré - afirmo Jake tajante - dime cuando y donde y yo iré a esa cita. - exigió.

- ¿Y perderme la posibilidad de cenar con una mujer hermosa? ¿Y algo más? - Chávez fingió meditar sus palabras - ni hablar - tuvo que apartarse rápidamente para evitar la embestida de Jake sobre él.

-Jake, Jake - Hawkins se había incorporado en la cama e intentaba llamar su atención - Jake - dijo un poco más fuerte.

-¿Qué? - grito volviéndose hacia Hawkins.

- ¿Por qué no vas a dar una vuelta? - sugirió - necesitas despejarte un poco y así puedo hablar con Chávez a solas - le indico.

Jake le miro como si se hubiese vuelto loco, tomo una respiración y pensándolo mejor decidió que seria buena idea ir a tomar un poco de aire. Eso quizás le calmara un poco.

- Esta bien - respondió - daré una vuelta, hasta ahora. - dijo saliendo de la habitación.

Cuando Jake salio de la habitación, ambos hombres se miraron en silencio antes de romper a reír abiertamente, Chávez fue el primero en recuperarse.

- Dios …. , sospechaba que Jake tenia algún tipo de sentimientos hacia Heather pero lo cierto es que tiene un problema. - dijo mirando a su amigo.

- Si, tiene un problema - Hawkins estuvo de acuerdo - Porque creo que ella esta enamorada de él, al menos es lo que se rumorea en todo el pueblo. - aseguro - y tu eres muy malo al hacerle rabiar de esa manera.

Chávez le miro con ojos de cordero antes de responderle.

- ¿pero no me digas que no ha sido divertido verle perder sus nervios de acero? - dijo sonriendo aun - Aunque lo siento, esa mujer ha conseguido interesarme en menos de media hora. - dijo pensativo.

- Pues eso es todo un logro - afirmo Hawkins - pero olvídalo, Jake te matara si lo intentas.

- Bueno …. Ya veremos …. - respondió enigmático.

- Vale, estas advertido no obstante, hablemos de cosas serias.

Ambos de ellos cayeron en la conversación que Chávez había venido a mantener con Hawkins, el progreso de la bomba, como los ingenieros seguían intentando abrirla sin detonarla para poder extraer las placas que inculparían al Gobierno de Cheyenne en los atentados a los EE.UU.

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Jake abandono el hospital sin un rumbo fijo, vagando por las calles iba sumido profundamente en sus pensamientos, Heather estaba en San Antonio, ¿pero donde? Como podría encontrarla en una ciudad tan grande, además Chávez no había querido darle ninguna información sobre su paradero, ni donde se verían esa noche. Aunque no pensaba dejar que Chávez la viera esa noche sin él, ya se las ingeniaría para conseguir saber donde se encontrarían.

Heather …, desde que sabia que estaba tan cerca los nervios habían anidado en la boca de su estomago, ante la perspectiva de encontrarla, seguro que traía noticias de Jericho, pero lo que más deseaba hacer era poder estrecharla entre sus brazos y relajarse ante su contacto. Solo ella era capaz de hacer desaparecer todas las preocupaciones de su mente y necesitaba despejarse y relajarse urgentemente.

Tenia que reconocer que la había echado de menos y estaba muy preocupado por ella, mas que por los demás, se había sentido así cuando ella se fue a Nueva Berna, pero no había querido profundizar en sus sensaciones y por el contrario se concentro en el trabajo. Cuando Eric le dijo que estaba muerta, sintió como si algo dentro de él se marchitara para siempre, fue cuando se atrevió a reconocer a si mismo que la quería y deseaba tenerla a su lado.

Gracias a dios fueron unos días caóticos y no tuvo tiempo de concentrarse en si mismo. Cuando hirieron gravemente a su padre fue la gota que colmo el vaso y se refugio en Emily para apaciguar su dolor, ella era algo conocido, busco la comodidad que podía ofrecerle, pero pasados unos días ambos se dieron cuenta de que no había nada entre ellos, sus sentimientos habían desaparecido con el tiempo. Pero aun así siguieron juntos, como amigos, apoyándose el uno en el otro cuando las fuerzas les abandonaban, estaba agradecido a Emily por eso, por estar ahí cuando necesito desconectar.

Un mes después de la llegada del ejercito a Jericho, Heather volvió a casa, dios … se sintió tan feliz de verla, de saber que estaba bien, pero se avergonzó por su comportamiento con ella, por haberla apartado durante un mes de él, después de haber tenido el valor de besarlo a plena luz del día en medio de la calle principal de Jericho, y por haberla dejado ir a Nueva Berna en lugar de pedirla que volviera a casa con él. Pero sobre todo por no haber aceptado lo que sentía hasta que supo que estaba muerta.

Así que, que hizo, lo que mejor sabia hacer, esconder sus sentimientos hacia ella de nuevo, volver a saturarse de trabajo, refugiarse en Emily y dar la espalda a Heather. Como de costumbre la decisión equivocada. Porque su corazón dolía y le pedía cada vez más de ella.

Pero ahora las cosas habían cambiado, el gobierno de Cheyenne había sido descubierto como el impulsor de los atentados, la bomba nuclear de Hawkins, estaba fuera de Jericho y en las manos correctas, tal vez tendrían una posibilidad de volver a ser un país y recuperarse poco a poco de lo ocurrido. Aunque aun estaba pendiente el desarrollo de una posible Guerra Civil, tenia la esperanza de que Jericho pudiera mantenerse al margen de ambos frentes y concentrarse en la supervivencia de su pueblo.

Ya casi eran autosuficientes, producían su propia energía eléctrica y su propia gasolina, gracias al bio-diesel, las granjas habían sido preparadas para dar más de una cosecha al año, con lo que les permitiría no pasar hambre este invierno, gracias a la electricidad y a los aparatos de calor que habían podido salvar del EMP, el frió invierno seria menos crudo que el anterior.

Aun necesitaban muchas otras cosas, como medicinas, pero podían salir a comerciar con el sobrante y la sal de la mina para conseguirlas. Si definitivamente, Jericho estaba en el buen camino para sobrevivir a una guerra civil si conseguían no involucrarse demasiado en ella.

Quizás ahora pudiera reunir el valor de enfrentarse al hecho de que quería estar con ella y dedicar tiempo a Heather y saber si aun es posible que puedan estar juntos, dios … esperaba no haber matado todos los sentimientos que ella tenia hacia él, con su cobardía.

Jake había vuelto a la puerta del hospital sin darse cuenta, así que entro y subió ha la habitación de Hawkins, cuando se acercaba pudo oír que él y Chávez seguían conversando, entonces tuvo una idea, fue al mostrador y le pidió un papel y un bolígrafo a la enfermera, escribió una simple nota para Hawkins y le pidió a las enfermeras, con su sonrisa mas encantadora, que se la entregaran cuando su visitante se hubiera marchado.

Dio la vuelta y salio a la calle a esperar a Chávez.

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Continuara ...

Jericho 3 Temporada Capitulo 1

Fanfictions basado en la serie de Jericho, con todos los personajes de la serie.
Pero los acontecimientos son originales mios, dado que la serie ha sido cancelada, no existe una 3 Temporada.


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Capitulo 1

En San Antonio (Texas) 20 de Mayo

Mientras Hawkins era operado de urgencia en el Hospital Central de San Antonio (Texas) a donde le habían trasladado, Jake se sentaba en la sala de espera, apoyo la cabeza contra la pared dejando a su cuerpo descansar, su mente vago a Jericho y a las personas que había dejado allí, estaba preocupado por los rangers, ¿Cómo estarían soportando?, esperaba que Gray hubiera llegado a tiempo para abogar por ellos ante el Mayor Beck, sabia que todos protegerían a Stanley y no le dejarían cometer ninguna tontería, como la de entregarse, esperaba volver pronto con ellos.


¿Y Heather?, ¿Habría podido manejar a Beck?, su mente retrocedió a la conversación que mantuvieron antes de partir.

La había estado buscando y finalmente la encontró en el garaje de su casa revisando a Charlotte, sonrió al verla con su ropa de faena y manchada de grasa en la cara, estaba hablando con el coche y sonreía, le recordó a la muchacha inocente que conoció el día de las bombas, sonrió para si mismo, hacia mucho tiempo que no la veía así, desde que volvió de New Bern, sintió la ira renacer en su interior, si alguna vez supiera quien había matado su alegría se las tendría que ver con él. Sacudió su cabeza para apartar esos pensamientos de su mente.

- Hey - dijo desde la puerta.

- He - le miro sorprendida de verlo, se limpio las manos y se acerco.

- ¿Tienes un minuto? - pregunto mirándola a los ojos - Tengo que hablar contigo - vio como asentía con la cabeza - Vayamos arriba.

- Claro - paso ante él y se encamino hacia las escaleras, una vez dentro fueron a la cocina y preparo café para ambos, se sentaron en la mesa de la cocina a tomarlo.

- ¿De que quieres hablar? - le pregunto, mirándolo directamente a los ojos.

- Quiero advertirte para que tengas cuidado - no tenia intención de asustarla pero vio la alarma en sus ojos - han descubierto a Hawkins - espero unos segundos a que su mente procesara lo que acababa de decirle - anoche el ejercito le tendió una emboscada y perdió la bomba, él consiguió escapar y esta bien - tomo un sorbo del café antes de continuar - nos vamos a Cheyenne esta noche, tenemos que recuperarla.

Heather lo había estado mirando en silencio sin comprender exactamente que la quería decir, estaba atemorizada ante el hecho de que se marchaba, pero lo oculto lo mejor que pudo, espero y al ver que no continuaba pregunto.

- ¿Y que tiene eso que ver conmigo?

- Beck podría atar cabos y relacionarte con Hawkins - pauso para esconder su miedo a lo que pudiera ocurrirla - quiero que tengas cuidado. Pensé en avisarte para que no te pille de sorpresa. Darcy y los niños se han marchado a un piso franco, donde permanecerán hasta nuestra vuelta. Me gustaría que fueras con ellos.

- ¿Yo? - estaba perpleja por su petición, pero a la vez alagada, sintió su corazón latir un poco más rápido al ver su preocupación y tuvo que recordarse que ese era Jake, él siempre se preocupaba por todos. - No te preocupes estaré bien - puso su mano sobre la suya apretándola suavemente.

Jake se sorprendió ante su contacto, durante unos minutos se miraron y quedo prendido de esos hermosos ojos azules como el mar, solo pudo asentir con la cabeza. Heather rompió el contacto y se levanto para retirar las tazas vacías de la mesa y dejarlas en el fregadero, Jake la siguió y se coloco detrás de ella a pocos centímetros, podía sentir el calor de su cuerpo a esa distancia, deseaba poder abrazarla, pero era mejor no hacerlo, carraspeo para aclarar su garganta.

- Tu solo ten cuidado, ¿vale? - la vio asentir con la cabeza pero no se volvió a mirarlo - Bueno, tengo que marcharme ya. - se metió las manos en los bolsillos del pantalón para no ceder a la tentación de tocarla - nos vemos a mi vuelta.

Se separo y fue hacia la puerta.

Heather se armo de valor y trato de que su voz sonara lo más normal posible.

- Recuerda, tienes que mantener tu promesa y volver de una sola pieza - intento bromear, pero fallo, la preocupación estaba bien presente en su tono.

- Claro, lo haré - respondió desde la puerta. Una gran sonrisa le acompaño durante todo el camino de regreso a la cabaña.


Los médicos saliendo de quirófano le sacaron de su ensueño, pocos minutos después salía del Hospital, habiendo visto a un Hawkins aun adormecido antes de que lo pasaran a cuidados intensivos. Ahora solo podía ir a buscar algún hotel cercano donde poder permanecer, hasta que volvieran a Jericho.

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En Jericho

Los rangers volvían a sus casas después de haber enterrado a Bonnie en la Granja Richmond, estaban sorprendidos por las barricadas en la calle principal, no había nadie en las calles, todo estaba desierto y abandonado, cuando se acercaron al ayuntamiento, pudieron ver a Gray sentado bajo el palo de la bandera, con la nueva bandera de EE.UU. A sus pies y en su lugar izada la que Johnston Green había mantenido en su despacho como lema en sus mandatos.

Gray levanto la mirada y los vio acercarse, camino hacia ellos.
- Eric, te pedí que cuidaras este pueblo - saludo.

- Lo hice - contesto Eric dándole la mano para saludarlo - Hemos tenido algunos contratiempos.

- Lo se, Jake me puso al corriente y me pidió que viniera para mediar entre el ejercito y vosotros - pauso un segundo mirando a su alrededor - ¿A propósito donde están los soldados?

- Ni idea - contesto Emily - pero podríamos entrar y te contamos el resto.

Todos se dirigieron al interior del ayuntamiento.

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En el campamento militar a las afueras de Jericho.

Beck esperaba dentro de su tienda con Heather a que los hombres se reunieran en el centro del campamento, prefería informarles él mismo de los últimos acontecimientos.

Unas horas después de que todo estallara y llegaran al campamento el Teniente Willians entro a decirles que estaban listos, miro a Heather que le sonrió con ternura demostrándole su apoyo. Ambos salieron y fueron a colocarse en el centro de los hombres, Beck haciendo uso de un altavoz informo en pocas palabras que habían descubierto que el gobierno de Cheyenne no era el legitimo y se encontraba detrás de los que tiraron las bombas en suelo americano.

- Así que en consecuencia a estos hechos - pauso un segundo - dejo de ser un militar al mando del gobierno de Cheyenne, ya no reconoceré sus ordenes.

Miro a Heather que había permanecido a su lado todo el tiempo y le sonrió. Su hombres de más graduación estaban situados detrás de él apoyándolo. El Teniente Willians dio un paso al frente y tomo el altavoz.

- Cada uno de vosotros sois libres de permanecer fieles a Cheyenne o renunciar, no habrá represalias - anuncio.

Los hombres estaban confundidos por lo que acababan de oír y se miraban unos a otros como buscando las respuestas a sus preguntas y lo que deberían hacer a continuación.

Uno de ellos, situado en la tercera fila tomo la palabra.

- Yo no quiero pertenecer al ejercito que mata a sus propios hombres - aseguro y tiro de la insignia de la bandera fijada en su hombro.

Algunos otros le siguieron y pronto todos habían renunciado a sus banderas.

- ¿Y ahora que? - pregunto algún soldado.

- Todos nosotros somos soldados, no sabemos hacer otra cosa que servir a nuestro país - dijo otro desde la otra punta del grupo, empezaron hacer comentarios todos a la vez.

- Señores, señores - El mayor Beck los llamo al orden, tras recuperar el altavoz del Teniente.

- Pensamos que el Gobierno de Texas, puede ser el legitimo y habíamos pensado en enviar una comitiva para anunciarles nuestra intención de unirnos a ellos. - comento despacio - el resto de nosotros permaneceremos aquí esperando su respuesta y defendiéndonos en caso de que Cheyenne nos ataque por insurgentes.

Dicho esto permanecieron un rato más observando a sus hombres como se tomaban las noticias y después volvieron a la tienda de mando.

El Teniente Willians junto con el Sargento Smitch, tomarían a cuatro hombres e irían a Texas a anunciar sus intenciones de unirse a ellos al gobierno allí formado.

- Yo voy con ellos - afirmo en ese momento Heather.

La habitación quedo en silencio y todas las miradas se volvieron hacia ella. Vio que Beck iba a protestar y se le adelanto.

- Yo ya conocía estos hechos, desde hace meses - miro a los presentes, estaban intrigados - El militar que se escapo cuando era trasladado a Cheyenne acusado de Traición se llama Chávez y trabajaba para Hawkins - dejo a Jake fuera de esto a propósito, si podía no lo mezclaría en este desaguisado - Chávez le había pedido a Hawkins que llevara la bomba a San Antonio donde seria examinada y con las pruebas en la mano se desvelaría toda la trama declarando Texas la guerra a Cheyenne. Fue entonces cuando ustedes le atraparon y fueron informados de que era uno de los terroristas, mandando la bomba a Cheyenne.

Todos se miraron entre si, estaban calibrando si estaba loca o decía la verdad.

- Sigue - intervino Beck, cuando esta mujer dejaría de sorprenderle, pensó para si.

- Me necesitáis, puedo ponerme en contacto con Chávez y el puede facilitarnos el camino hasta el Gobierno. Lo que haría las cosas más fáciles y evitaría un derramamiento de sangre innecesario.

- Pero es un viaje muy peligroso - comenzó a decir el sargento.

- Tiene razón si puede llegar al Gobierno de Texas, nos ayudaría bastante. - afirmo el Teniente.

Beck no parecía muy convencido y miraba preocupado a Heather, no le gustaba nada la idea de ponerla en peligro, sintió un nudo en el estomago solo de pensarlo, pero tenia que reconocer que era una buena idea y la necesitaban para poder garantizarse el éxito de la misión.

- Esta bien, - dijo después de un momento de cavilación - pero permanecerás en todo momento dentro del grupo y no actuaras por tu cuenta - la miro muy serio.

- De acuerdo - convino - solo los pondré en contacto con Chávez.

- Saldrán a primera hora de la mañana - Beck dio por terminada la reunión, todos abandonaron la carpa dejándolos solos. - Te llevare a casa - dijo poniéndose de pie - mañana irán a buscarte. - pauso y se volvió para mirarla a los ojos - ten cuidado, ¿vale?.

Heather le sonrió para tranquilizarle y asintió con la cabeza.

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Continuara .....

jueves, 26 de junio de 2008

Criticas sobre la novela SOBREVIVIR

SOBREVIVIR ha recibido criticas para que trabaje más la descripción y narrativa, así como describir más los sentimientos de los protagonistas.

Por lo que me dispongo a rehacerla siguiendo las indicaciones de las personas que me han aconsejado.

Como ya comente en el primer capitulo, esta novela la estoy escribiendo al mismo tiempo que la publico en el blog, por lo que esta sujeta a cambios.

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domingo, 22 de junio de 2008

Sobrevivir Cap. 2

CAPITULO 2 “Las primeras horas”

Stevens empujo con violencia la puerta del Ayuntamiento y vio a su padre salir de la sala de juntas, acompañado del Alcalde.

- Papa, ¿están todos bien? - fue directamente hacia él, observando a su alrededor los desperfectos de la sala, algunas mesas se habían volcado y los cristales de las ventanas habían estallado en mil pedazos, pero nada serio parecía haber ocurrido.


- Stevens, - saludo su padre sorprendido de verlo - No sabíamos que venias a casa.

- ¿Sabemos algo? - inquirió yendo directamente al grano, ignorando la observación de su padre, ya les explicaría más tarde, vio como ambos hombres movían la cabeza negativamente. - Pues deberíamos empezar a organizarnos y conseguir algunas respuestas. - dijo volviéndose hacia la puerta por donde la muchedumbre asustada comenzaba a llegar a las dependencias municipales.

- Tiene razón, - Jeremy saludo a su hermano con un suave apretón en el hombro, antes de dirigirse de nuevo a los dos hombres que tenían enfrente - será mejor que nos movamos.

- Jeremy, trae al Sheriff y al Jefe de Bomberos - indico John volviendo a su papel de jefe de servicios de emergencias de la ciudad, vio como su hijo se marchaba a buscarlos - Bill, - se volvió hacia el Alcalde - necesitamos calmar a toda esta gente.

- Yo me ocupo. - Bill se dirigió hacia la recepción del Ayuntamiento haciendo un llamamiento a la calma.

Stevens vio como Emma y Maggy se reunían con las recepcionistas para ayudarlas.

- Hemos intentado ponernos al habla con Dakota, pero las líneas no funcionan - Stevens se volvió hacia su padre al oírle hablar de nuevo - ¿Tu tienes alguna manera de ponerte al habla con tu gente? - vio como le miraba sin comprender - ¿o alguna idea de cómo podemos saber algo de lo que esta pasando?

Stevens miro a su padre y calibro lo que le estaba pidiendo.

- Lo mirare, - dijo finalmente - intentare contactar con alguien, pero va a ser muy difícil sin teléfonos.

- Bien, pasa a mi despacho, tienes un ordenador y una radio, - informo - haz lo que puedas, hijo.

Stevens le sonrió al mismo tiempo que inclinaba la cabeza asintiendo.

- Bien, y yo que puedo hacer - Rich había logrado abrirse paso por el atestado vestíbulo hasta ellos, sonrió a su amigo y fijo la vista en John.

- Jeremy esta a punto de volver con el Sheriff y el Jefe de Bomberos - contesto John mientras vio a Stevens escudriñar a las personas que estaban a su alrededor y fruncir el ceño - Vamos a necesitar voluntarios que nos ayuden a restablecer las cosas, habla con Jeremy cuando vuelva.

Stevens se había vuelto hacia las personas que entraban en el edificio al ver a su amigo, busco entre la muchedumbre pero no encontró a quien buscaba, frunció el ceño, esperaba que se encontrara bien, en cuanto tuviera un momento saldría a buscarla, bajo la mirada y se dio cuenta de que Rich sujetaba a alguien de la mano, subió la vista hasta toparse con una bonita ejecutiva pegada a su lado. Stevens miro a Rich con una sonrisa socarrona preguntándole con la mirada, su amigo levanto los hombros en contestación y se volvió hacia la chica, para hablarla.

John toco a su hijo en el brazo indicándole que le siguiera, juntos entraron en su despacho.

Unas dos horas después, Stevens abandonaba el despacho sin haber conseguido su objetivo, el ordenador contaba con una conexión normal de Internet en lugar de una vía satélite con lo cual fue imposible mandar un mensaje al exterior, aunque dejo algunos mensajes pendientes por si en algún momento volvía a funcionar la línea telefónica. Así que se había pasado la mayor parte del tiempo con la radio de onda corta, intentando localizar a alguien en el otro lado, al final tuvo que darse por vencido y reconocer su derrota.

Había conseguido apartar sus pensamientos de Kare y su sensación de que algo andaba mal, tenia el presentimiento de que podía estar herida, volvió a preocuparse por ella. Así que salio del despacho dispuesto a ir a buscarla, cuando se dirigía hacia la puerta Bill le intercepto.

- ¿Has conseguido comunicar? - pregunto, aunque supo la respuesta con solo ver su cara - Bueno, seguro que mañana las comunicaciones se habrán restablecido y podremos saber algo más. - indico lleno de optimismo.

Stevens le miro durante unos segundos, sin responder, no creía que fuese a ser tan fácil volver a la normalidad.

- Seguro - respondió para tranquilizarle.

- Stevens - su padre se dirigía hacia ellos en ese momento - Ve a buscar a Rich y marcharos al deposito de agua, intentar abrir las bombas manualmente, haber si conseguimos restablecer el suministro de agua por lo menos.

Stevens miro a su padre con fastidio, el tenia otra cosa que hacer en ese momento, como buscar a Kare y asegurarse de que estaba bien, abrió la boca para protestar pero volvió a cerrarla sin emitir sonido alguno, por el contrario asintió con la cabeza y salio en busca de Rich.

Al salir vio a la señora Templenton, la directora de la Escuela, al pie de las escalinatas del Ayuntamiento y fue hacia ella.

- Buenas tardes, Sra. Templenton - saludo cortésmente.

- Stevens, - se volvió sonriéndole, sorprendida- tu madre no me dijo nada de que hubieras regresado.

- Era un sorpresa - dijo devolviéndole la sonrisa - ¿Han tenido algún problema en la Escuela? - pregunto directamente, intentando ocultar su preocupación.

- Oh, no mucho, - respondió - algunos muebles rotos y ventanas, pero poco más.

- ¿Algún herido? - indago un poco más.

La Señora Templeton lo miro con simpatía y un poco de complicidad, como si supiera por quien se preocupaba.

- No, que yo sepa, todos los niños y el personal, salio ileso - contesto, puso una mano en su brazo y prosiguió bajando la voz hasta susurrarle confidencialmente - Emma no tenia clases hoy.

Stevens sintió como una descarga eléctrica le recorría la espina dorsal al escucharla y de repente sonrió al comprender que ella se había imaginado que sus preguntas eran porque estaba preocupado por Emma, cuando no era así.

- Me alegro que todos estén bien - dijo ocultándole sus pensamiento - ahora tengo que irme, ¿si me disculpa?

- Claro, claro, ve - dijo volviéndose a encaminar hacia las escaleras.

Stevens camino por la calle mirando a las personas con las que se cruzaba por si acaso la veía, a pesar de las palabras de la Sra. Templeton asegurándole de que nadie había resultado ileso, seguía teniendo la sensación de que algo andaba mal, sacudió la cabeza apartando esos pensamientos y observo un poco más a su alrededor.

La verdad es que todo era un caos, había bomberos por todas partes intentando sofocar los incendios que se había propagado a lo largo de la avenida principal, otros voluntarios trataban de recoger la metralla y los cristales de las calles y aceras para que se pudiera caminar por ellas sin peligro.

Algunas personas habían quedado atrapadas en sus casas y estaban haciendo todo lo posible para rescatarlas y trasladarlas al Centro Medico. Otras personas pasaban a su alrededor heridas y desorientadas sin tener muy claro hacia donde dirigirse exactamente.

Todo le recordaba al Líbano y al terror de sus ciudadanos al ser bombardeados dentro de sus casas, miro al cielo y vio que el sol empezaba a ocultarse, pronto la noche se les echaría encima y la electricidad aun seguía pareciendo lejano su restablecimiento, no tenían demasiado tiempo antes de que el pánico se adueñara totalmente de la población.

Acelero sus pasos en busca de Rich, seria mejor que volvieran cuanto antes.

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Kare no podía creerlo, Stevens estaba en la ciudad y no se lo había dicho, sintió como su corazón dolía al volver a ver la imagen de él con Emma de la mano, corriendo por la calle.
Sintió la humedad de las lágrimas resbalando por sus mejillas.

Su mente retrocedió hasta el momento en que se conocieron.

Siete meses antes …..

- Hijo de Perra!!!.

Maldijo Kare al notar como el coche se deslizaba sin control por el estrecho camino, agarro el volante con fuerza con ambas manos y poco a poco fue perdiendo velocidad hasta detenerlo justo al borde del precipicio.

Temblorosa hecho la cabeza hacia delante intentando relajarse, respiro profundamente y se incorporo, bajándose del vehiculo para comprobar los daños, tal y como sospechaba la rueda delantera había reventado, maldijo de nuevo por su mala suerte, el día estaba mejorando por momentos.

Se había levantado con un terrible dolor de cabeza, se sentía como si hubiera estado corriendo durante toda la noche, después de tomarse unas aspirinas y un buen café, se forzó a si misma a prepararse para el trabajo.

La mañana había pasado muy lentamente, sus alumnos estaban especialmente excitados ese día con motivo de las vacaciones de Navidad, le costo más de una hora tranquilizarlos.

Cuando por fin los dejo en el autobús escolar, volvió al aula con la intención de recoger su bolso y marcharse, tenía el tiempo justo de comer algo rápido y cambiarse para su reunión. Pero se encontró en el pasillo que Matt Shatler y algunos de su grupo, estaban increpando a Bob Shimt, con lo que tuvo que contener la pelea y acompañarlos al despacho de director.

Para cuando abandono la escuela ya no le quedaba tiempo de nada, salvo de salir al Rancho de los Brenman, si quería llegar a tiempo. Así que maldiciendo en silencio su suerte se puso en camino, el dolor de cabeza amenazaba con volver más fuerte que antes, alargo la mano hacia su bolso y saco las aspirinas que trago con un poco de agua, antes de que el dolor se volviera más intenso.

Ahora ahí, de pie, mirando el neumático sintió que las fuerzas la abandonaban, miro su reloj desesperada, ya llevaba casi media hora de retraso y ahora tendría que cambiar el neumático antes de poder continuar, levanto la mirada al cielo y descubrió que unas nubes negras se acercaban peligrosamente en su dirección, sintió un escalofrió recorrer su espina dorsal, no era muy amiga de las tormentas y en medio de la nada menos, el pánico comenzó a apoderarse de ella.

Suspiro resignada y se dirigió al maletero con la intención de terminar cuanto antes. Saco el neumático y las herramientas. De repente el sonido de un coche que se acercaba capto su atención, se volvió a tiempo de ver como un lujoso mustang de ultima generación se detenía a su lado en el camino, vio como el hombre más guapo que había visto en su vida descendía de él.

Stevens conducía a gran velocidad por el estrecho camino, estaba deseando llegar a casa después de pasar cinco días en Chicago entre abogados, papeleo e interrogatorios, solo deseaba darse una ducha y relajarse.

Su día estaba yendo bien, hasta el momento, había conseguido acabar antes y pensó que podría estar en casa para la cena, en lugar de esperar al día siguiente, tal y como tenia pensado en un principio, así sorprendería a su abuelo, cuando se marcho parecía estar un poco resfriado y aunque había hablado con él cada noche, no estaba seguro de que le hubiera dicho toda la verdad de su estado. Quería comprobarlo por si mismo.

Apenas si tuvo tiempo de detenerse al ver el coche atravesado en la carretera, Stevens agradeció en silencio el sistema de frenos ABS, que evitaron que el coche patinara golpeando al otro vehiculo. Se pregunto que hacia allí.

Se fijo en la mujer que estaba parada delante del maletero, tenia el pelo moreno y su media melena semi rizada descansaba suavemente en sus hombros, llevaba un traje chaqueta ajustado, resaltando sus caderas y sus piernas bien contorneadas, la camisa blanca con los botones de arriba desabrochados, dejaban entrever unos senos firmes y redondeados.

Cuando se paro frente a ella pudo ver unos preciosos labios rosados pidiendo ser besados y unos ojos azules como el mar que le miraban fijamente.

Kare no podía apartar la mirada de aquel hombre, su pelo negro perfectamente cortado resaltaba sus ojos color avellana, su nariz recta, adornaba a la perfección ese rostro angelical, sus labios parecían hechos para besar, se regaño en silencio por sus pensamientos y aparto la mirada de su cara, para descubrir un torso firme y musculoso, paseo su mirada por su cuerpo sintiendo que le gustaba lo que veía.

Estaban parados a pocos metros mirándose fijamente, disfrutando de lo que veían, Stevens se forzó a apartar la mirada y se dirigió hacia el neumático averiado.

- Guauu, eres buena conductora - se volvió sonriéndola - la mayoría de la gente acaba allí abajo, en la cala. - dijo señalando hacia el lugar.

Kare sintió como se sonrojaba al ver su sonrisa, sus piernas se volvieron de gelatina, ¿Qué la estaba pasando?, ella no solía reaccionar así ante los hombres. En realidad no solía reaccionar de ninguna manera, desde que rompió con Robert, hacia ya dos años, se había mantenido aparatada de todo contacto con el sexo opuesto.

En cambio ese hombre en tan solo un par de minutos había conseguido que su cuerpo reaccionara con solo mirarla.

- Bien, si me pasas las herramientas, puedo empezar a cambiar el neumático - dijo extendiendo la mano hacia ellas para cogerlas.

- No … - Kare reacciono en el ultimo momento apartándolas - no necesito tu ayuda. Yo puedo cambiar mi propio neumático.

Stevens se levanto despacio, paseando su mirada en ella. Haciendo que se sonrojara débilmente ante su escrutinio.

- No lo dudo, - comento en tono irónico - pero con esa falda va a ser un poco incomodo, ¿no?

Kare bajo la mirada hacia la falda y tuvo que reconocer que no era el atuendo más adecuado para trabajar con el neumático, deseo haber tenido tiempo para cambiarse, así no se encontraría en esa situación, volvió a mirar al extraño de frente.

- Tampoco tu ropa es la más adecuada - observo mientras recorría con la mirada el traje oscuro que llevaba, sin duda de algún gran modisto, no pudo dejar de pensar que le quedaba de maravilla.

- Tuche, - respondió dedicándola una sonrisa, había visto como le miraba y se alegro de ver que le gustaba lo que veía, quizás más tarde podrían … - me cambiare, tengo ropa más apropiada en el coche.

Y se dirigió hacia su maletero, Kare vio como sacaba unos vaqueros y un polo de sport y los ponía encima del maletero, se quito la chaqueta y la doblo con cuidado antes de ponerla en el asiento del copiloto, giro la cabeza para mirarla mientras se desabrochaba la camisa dejando al descubierto su pecho cubierto por un suave bello, la miro a los ojos y le guiño un ojo antes de volverse de nuevo al maletero.

Kare permaneció parada allí de pie sin poder apartar la vista de ese hombre, sintió como se ruborizaba hasta la raíz del pelo ante su guiño, se esforzó por apartar la mirada y volverse de nuevo hacia el neumático.

¿Qué la estaba pasando?, ese hombre, un perfecto desconocido había conseguido despertar su atracción con solo un gesto, sentía las piernas tan débiles que tuvo que apoyarse sobre el capo del coche para no caer, sentía su cuerpo arder al imaginarse tocando ese pecho con sus manos, respiro profundamente varias veces intentando calmarse antes de que regresara y ocultarle así sus emociones.

Kare sintió como se acercaba y se giro para mirarlo, se quedo asombrada, si antes le había parecido guapo dentro de su traje de chaqueta, vestido con vaqueros y camiseta estaba imponente, sacudió la cabeza tratando de apartar sus pensamientos de ese adonis que tenia delante.

- Me llamo Stevens Brenman - informo en forma de saludo cuando llego a su lado y le tendió la mano.

- Kare Velisman - respondió a su vez tomándole la mano, no estaba preparada para la sensación que despertó su tacto.

Se quedaron así durante unos momentos, mirándose a los ojos, con las manos entrelazadas prometiéndose mucho más con la mirada. Stevens rompió el contacto y se dirigió de nuevo hacia el neumático, se agacho para poner el gato al tiempo que la preguntaba.

- Y dime, ¿Qué haces aquí? - inquirió - este camino no es muy concurrido y solo conduce a la cala o al Rancho.

- Tenia una cita con el Sr. Brenman - respondió automáticamente, de repente abrió mucho los ojos al asociar los apellidos - El exmilitar que combatió en la segunda guerra mundial, en Europa, el antiguo Alcalde de Bleming y conocedor de muchas historias interesantes de estas tierras. - exclamo con admiración.

Stevens se había vuelto a mirarla al oírla hablar con tanto entusiasmo.

- Tenia la esperanza de poder convencerle para que diera unas charlas de historia a mis alumnos - suspiro resignada - pero ya no va a ser posible.

- ¿Eres profesora? - había dejado el neumático y se había vuelto a mirarla sonriente, vio como asentía con la cabeza - No te preocupes el abuelo no será capaz de negarte nada si le miras con esos ojos. - vio como sus mejillas adquirían un ligero color rosado.

- ¿Abuelo? - la palabra taladro su adormecido cerebro desde que había conocido a ese hombre.

- Si, mi abuelo - sonrió más abiertamente y no pudo resistir la tentación de acariciarla con su pulgar esos hermosos labios. - Cuando le expliquemos lo que ha pasado seguro que no tiene ningún inconveniente en escuchar tus propuestas.

A regañadientes Stevens se obligo a volverse hacia el neumático y concentrarse en cambiarlo. Esa mujer le estaba distrayendo enormemente con su atractivo, tan solo hacia menos de media hora que la conocía y sentía que su vida había dado un giro de 90 grados, no podía negar que le atraía sobremanera, su libido se disparaba con solo mirarla y cuando se habían tocado o había acariciado sus labios las sensaciones se dispararon completamente, tuvo que hacer acopio de todo su autocontrol para no abalanzarse sobre ella y tomar lo que deseaba.

Sonrió para si, mientras se mantenía agachado, pensando que ella tampoco era indiferente a sus encantos, la había visto mirándolo y sabia que le había gustado lo que veía, conocía esa mirada en las mujeres, la había visto otras veces, la verdad es que nunca le había importado demasiado su físico, si era guapo o atractivo para el sexo opuesto, pero esa tarde ante el escrutinio de Kare se alegro de no serle desagradable a la vista.
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viernes, 20 de junio de 2008

SOBREVIVIR

CAPITULO 1 “¿Qué ha pasado?”

Stevens llego al centro de la ciudad y aparco delante del supermercado de Margie Rosh, aun faltaban algo más de dos horas para que la escuela acabara y Kare terminara su jornada de trabajo, tenía pensado sorprenderla.

Hacia quince semanas que no la veía, desde que se marcho al Líbano con sus compañeros de la escuela de aviación, de maniobras. La había echado de menos, cuando se separaron en Chicago dejaron muchas cosas en el aire en cuanto a su relación, por eso había enlazado un vuelo con otro desde que aterrizo en suelo americano hacia dieciocho horas. Apenas si había dormitado durante ese tiempo, pero había merecido la pena, ya estaba en Bleming.

Decidió pasar por su casa a ver a su madre antes de ir a la escuela, así que entro en la tienda y compro dos ramos de flores silvestres, uno para ella y otro para Kare. Salio a la calle de nuevo justo cuando su ex novia se bajaba del coche. Emma giro en ese momento la cabeza y le vio.

Stevens noto como la sonrisa se borro de su cara y se sintió apenado por ello, aun no le había perdonado que se marchara hacia siete meses, prefiriendo la escuela de aviación a ella. Discutieron durante semanas y finalmente rompieron dos semanas antes de marcharse. El se traslado a la casa de sus abuelos a las afueras del pueblo y evito bajar a la ciudad para no encontrarse con ella, así fue como conoció a Kare, tres días antes de irse a Chicago.

Emma se quedo paralizada al ver a Stevens delante de ella, no estaba preparada para las sensaciones que se despertaron dentro de ella al verle. Sacudió la cabeza apartando estos pensamientos de su mente, ella estaba ahora con Robert y no debería sentirse así ante su ex, se regaño mentalmente. Cubrió su cara con una sonrisa y espero a que se acercara.

- Hola - dijo Stevens al acercarse, depositando un beso suave en su mejilla - ¿Cómo estas?

- Hola - respondió Emma al saludo - bien ¿y tu? - le vio asentir con la cabeza - ¿Cuándo as vuelto?

- Hace diez minutos - contesto aun sin conseguir relajarse del todo ante su presencia - Voy a mi casa - dijo mostrando las flores.

- Ah., entonces no te entretengo. - Giro hacia su coche abriendo la puerta del conductor - nos vemos.

- Nos vemos - respondió Stevens dando un paso atrás y volviendo hacia su propio coche.

Emma tomo varias respiraciones, antes de poner en marcha el vehiculo, tratando de calmarse, no podía negar que aun le interesaba Stevens, era el único hombre que conseguía ponerla en ese estado. Volvió a apartar esos pensamientos de su cabeza y se recordó que ella amaba a Robert y que se casaría con él en unas semanas.

Stevens puso el coche en marcha y se dirigió hacia la casa de sus padres, Emma le había recordado el cariño tan especial que sentía por ella, le deseaba lo mejor en la vida y se preguntaba si seria feliz, tenia que reconocer que esos sentimientos nunca desaparecerían, siempre cuidaría de ella, pero era distinto a como se sentía con Kare, no tenia ninguna duda que con quien deseaba estar de verdad, era con ella.

Apenas si había recorrido 200 metros cuando el coche empezó a temblar y un sonido ensordecedor invadió el aire, Stevens paro el coche y bajo de él, mirando el cielo, pudo ver dos mísiles tipo crucero, cruzar el espacio hasta chocarse justo encima de sus cabezas, iban a poca altura lo que lanzo chispas y metralla sobre ellos, Stevens corrió hacia el coche de Emma y la arrastro bajo la terraza más cercana, agachándola y cubriéndola con su cuerpo.

Se atrevió a mirar hacia arriba al oír los cazas surcar el espacio en ambos sentidos y chocando entre ellos, provocando la caída de más metralla por todo el pueblo, las bombillas empezaron a explotar a su alrededor, y algunos coches se incendiaron.

En cuestión de minutos la calle principal del pueblo se había convertido en un verdadero campo de batalla, donde la gente corría despavorida entre gritos, a Stevens le recordó las ciudades bombardeadas del Líbano donde había estado. Se volvió hacia Emma.

- ¿Estas bien? - la miro y vio que estaba muy asustada y con una expresión de pánico en sus ojos.- ¿Estas bien? - inquirió presa del pánico al no obtener respuesta, empezó a examinarla en busca de cualquier herida.

Emma se sacudió de él y se puso de pie.

- No me toques, - le chillo en la cara - estoy bien.

Stevens se levanto despacio mirándola atentamente y observando su reacción de asombro ante lo que veía.

- Lo siento - se disculpo en silencio.

- ¿No tienes nada más que hacer? - le indico indignada, en realidad no estaba enfadada con él, sino consigo misma por como sus manos habían despertado el deseo familiar de sus caricias.

- Si, - contesto mirándola y viendo su confusión - Vamos tenemos que ir al Ayuntamiento, tengo que ver a mi familia - la tomo de la mano, no teniendo en cuenta su renuncia a seguirlo y corrieron hacia el Ayuntamiento.

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Kare se afanaba en mantener el orden entre los dos equipos, el azul y el rosa, en que sus alumnos se habían dividido para el campeonato de lengua. Llevaban toda la semana nerviosos, ansiosos de comenzar a competir, el premio era montar a caballo en la Granja Arwen, siempre había podido contar con Rich para este tipo de cosas, él la apoyaba en sus “descabellados” métodos de enseñanza, tal y como los calificaba la directora del centro escolar.

Kare creía que las lecciones se aprendían mejor si los libros eran tratados como un juego no como simples libros que había que estudiar.

Así que ahí se encontraba en el patio del colegio bajo la canasta de baloncesto, intentando dominar la excitación del equipo azul, el cual lideraba el campeonato. Tenían que conjugar bien los verbos y el que acertaba trataba de encestar en la canasta y así sumar puntos a su equipo.

Rob, del equipo rosa, estaba en la línea de tiro mientras que su equipo le animaba, cuando el suelo comenzó a temblar y el sonido ensordecedor los envolvió.

Todos corrieron asustados hacia su profesora, Kare se vio de repente en el suelo con 18 niños de 10 años tratando de abrazarla al mismo tiempo, sintió un fuerte golpe en la cabeza y todo fue negro.

Cuando volvió a ser consciente oyó la voz de Matty tratando de apartar a los niños de encima de ella, la sonrió aliviada por su ayuda, cuando todos fueron apartados intento incorporarse pero una ola de nauseas la invadió obligándola a volver a posar la cabeza en las pistas.

- ¿Estas bien? - Matty se inclinaba sobre su amiga preocupada.

- Si, creo - respondió Kare - Creo que me golpee la cabeza - poso su mano en el foco del dolor y noto una tibia humedad.

- Dios mió - exclamo Matty al ver la sangre en su mano - no te muevas, estas sangrando. - se volvió desesperada buscando ayuda.

- Tranquila, seguro que no es nada - afirmo Kare intentando levantarse de nuevo y consiguiéndolo vacilante - ¿Qué ha pasado? - pregunto dominando el mareo que sentía.

- Ni idea, algo choco en el aire - Matty le tendió la mano para ayudarla - parecían misiles y luego los aviones, todo es un caos.

- Los niños, - se acordó de repente, los miro estaban enfrente mirándola preocupados, les sonrió para tranquilizarlos - debemos llevarlos dentro.

- Mejor no, las mesas y las sillas se han volcado junto con algunas taquillas. - le informo - mejor los llevamos al patio delantero, muchos padres están llegando preocupados por ellos.

Ambas mujeres fueron hacia el patio delantero y tal y como Matty le había dicho, Kare pudo comprobar el caos de la calle principal, la gente corría en todas la direcciones y se gritaban unos a otros, una pareja que corría de la mano llamo su atención, cuando se fijo un poco más vio a Stevens y Emma corriendo en dirección al Ayuntamiento.

El corazón le dio un vuelco al verle, pensaba que seguiría en el Líbano al menos 4 semanas más, en cambio hay estaba, corriendo desesperado en busca de su familia llevando a su ex con él. Protegiéndola y llevándola consigo a un lugar seguro. Sintió como las lagrimas asomaban a sus ojos y el dolor amenazaba con ahogarla, se obligo a apartar la mirada y centrarse en poner orden entre sus asustados alumnos y devolverlos a sus padres.

Cuando todos los niños estuvieron seguros con sus respectivos progenitores, Matty se acerco.

- Vamos, te acompañare al Hospital - declaro mirándola preocupada por su palidez.

- No creo que sea necesario - afirmo Kare, solo deseaba irse a su casa a llorar, pero consiguió esbozar una sonrisa para tratar de tranquilizar a su preocupada amiga.

- Tienes un buen corte hay detrás, - la informo mirándola fijamente - así que vamos.

Kare abrió la boca para protestar pero volvió a cerrarla sin emitir sonido alguno, camino hacia su amiga y juntas fueron al Hospital.

Nada más entrar en la Clínica pudo ver que el servicio de urgencias estaba desbordado, las camillas ocupaban los pasillos y los pacientes ensangrentados se acomodaban como podían en las sillas de la sala de espera.

Matty noto su vacilación al ver la sala, pero la tomo del brazo con firmeza y fueron hacia el mostrador de recepción, donde tres auxiliares trabajaban afanosamente para atender a todos los pacientes, al cabo de una media hora les llego el turno, Matty empujo suavemente a Kare hacia el mostrador.

Tras entregar la documentación les indicaron que esperaran en la sala de espera a ser atendidas,

- Vete a casa - le sugirió Kare, volviéndose hacia ella - no es necesario que esperemos la dos.

- Ni hablar - afirmo Matty con decisión - si me fuera te largarías de aquí antes de que te atendieran.

Kare sonrió para si misma ante su comentario, era exactamente lo que tenia pensado hacer.

- Te prometo que me esperare - le indico con una sonrisa - Además Alfred estará muy preocupado al ver que no apareces por ningún sitio.

- Alfred estará bien - dijo Matty intentando convencerse de ello, miro a Kare y al final accedió - vale, me boy, pero mañana preguntare a las enfermeras si te vieron los médicos y como me digan que no, ya veras.

- Tranquila me espero - le indico Kare con una sonrisa - Vamos, ve. Que yo voy a sentarme por ahí.

Miro como su amiga se marchaba, giro sobre si misma y paso a la atestada sala, como pudo fue al final de la misma y se coloco en una esquina apoyada en la columna, se quedo ahí de pie mirando a su alrededor, poco a poco fue resbalando hasta el suelo y apoyo la cabeza entre sus rodillas.

Cerró los ojos y se perdió entre sus recuerdos.

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Rich se afanaba en caerle simpático a la mujer que había enviado el banco desde Houston para tasar su granja.

Había gastado todos sus ahorros en comprar la granja y en tratar de sacarla a flote, justo ahora cuando parecía que todo empezaba a funcionar, la sequía que azotaba la zona le obligaba a modernizar su sistema de riego, sino quería perder la cosecha de este año.

Así que se había puesto manos a la obra, había solicitado un crédito al banco para afrontar los gastos que esto suponía, y hay estaba, con la mujer más guapa que había visto en su vida, enfundada en sus pantalones negros de ejecutiva y su camisa de seda beig, a través de su escote podía ver el principio de unos pechos firmes y redondeados. Su pelo negro caía sobre sus hombros y su boca no dejaba de llamarle para que la besara, se estaba volviendo loco.

Caminaban hacia la casa cuando un ruido ensordecedor los envolvió, Rich empujo a Betty al suelo y la cubrió con su cuerpo. Todo paso en unos pocos segundos pero para ellos pareció horas. De repente todo se quedo en silencio y Rich se movió un poco para mirar a la mujer que tenia debajo, esta se volvió confundida para mirarle.

Betty estaba aturdida, no entendía nada de lo ocurrido, miro a Rich a los ojos en busca de una explicación y se quedo sumergida en ellos, se mordió el labio inferior y vio como el inclinaba la cabeza para besarla.

Rich no había podido evitar la tentación de besar esos labios que le habían estado llamando desde que la conoció, bajo la cabeza y la beso tentativamente, pero en cuanto se tocaron ambos se sorprendieron del torrente de emoción y pasión que despertaron.

Rich fue el primero en recobrar la cordura y se separo despacio, se levanto sin dejar de mirarla a los ojos y le tendió la mano para ayudarla a levantarse.

- Debemos ir al pueblo - indico Rich con desgana, lo que más deseaba en ese momento es ir dentro de la casa y continuar con lo que habían empezado.

- Tienes razón - contesto Betty mientras se sacudía el polvo de sus ropas, evitaba mirarlo a los ojos, aun se sentía temblorosa por el cúmulo de sensaciones que habían despertado sus besos.

Rich la miro un momento en silencio antes de darse la vuelta y dirigirse hacia su camioneta.

Betty se quedo allí parada mirando como se alejaba, observo como sus piernas musculosas eran enfundadas en sus pantalones vaqueros, como sus caderas estrechas resaltaban para subir a su ancha espalda.

Rich no era extremadamente guapo, pero tenía una viveza en sus ojos color avellana y un buen humor que habían conseguido llamar su atención, se toco los labios con la mano recordando el sabor de sus besos, una sensación de calor se extendió por todo su cuerpo, sacudió la cabeza obligándose a volver al presente y se puso en movimiento.

Betty fue hacia su coche y se sentó al volante, intento ponerlo en marcha pero fue inútil, no sabia porque se negaba a funcionar. Rich salio de su camioneta y se dirigió hacia el elegante audi de Betty.

- Iremos en el mió - dijo abriendo la puerta del conductor, extendiendo su mano para ayudarla a salir.

En silencio recorrieron las dos millas que los separaban del centro urbano y fueron directos al Ayuntamiento.

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Carol estaba examinando a un paciente, en uno de los box de examen, cuando la camilla comenzó a temblar y las luces se apagaron, al cabo de unos segundos el generador de emergencia del Hospital comenzó a funcionar devolviéndoles la electricidad.

Miro a su ex - suegra, a la que siempre había considerado como una madre, en busca de alguna explicación a lo ocurrido.

Beth miro a Carol confundida por lo ocurrido, antes de que pudiera decir nada, la puerta se abrió violentamente.

- Ha habido una explosión y el pueblo parece un campo de batalla - les grito una enfermera desde la puerta - tenemos que prepararnos, vamos a tener mucho trabajo - y salio disparada por el pasillo hacia el siguiente box de examen, dejando a ambas mujeres totalmente estupefactas con su declaración.

Carol y Beth se miraron en silencio sin comprender nada de lo que estaba ocurriendo, de repente se dieron cuenta de que no estaban solas al oír la exclamación de horror que provenía de la camilla.

- Voy a ver que ocurre - dijo Beth, saliendo de su ensueño y dirigiéndose a la puerta.

- Vale, voy en cuanto termine aquí - contesto Carol volviéndose hacia su paciente, tratando de calmarla.

Carol se reunió con los demás médicos en la sala de descanso, diez minutos después, justo antes de que empezaran a llegar los primeros heridos, así que se sumergió en su trabajo sin haber tenido tiempo de saber exactamente que estaba ocurriendo, solo con la terrible sensación de que no era nada bueno al ver la cantidad de personas que llegaban a Urgencias.

Miro de soslayo a Stich y este la sonrió veladamente para confortarla, era lo más que podía hacer estando en el Hospital rodeados por todos sus compañeros.

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Maggy vio con horror como las botellas de la estantería caían a su alrededor y el espejo estallaba en mil pedazos, sintió como unas fuertes manos tiraban de ella fuera de la barra, subió la mirada para encontrarse con los ojos de Jeremy.

- Tranquila - susurro Jeremy mientras la abrazaba al mismo tiempo que intentaba protegerla.

En unos pocos minutos todo quedo en calma y los clientes del bar se afanaban por salir a la calle golpeándose entre ellos.

Jeremy y Maggy continuaron abrazados mirándose en silencio, Jeremy inclino la cabeza y la beso suavemente antes de retirarse y tomarla de la mano.

- Debemos ir al Ayuntamiento - exigió tirando de ella hacia la calle.

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Continuara .....